Decir cremación de los cuerpos para posteriormente

Decir
adiós a nuestros seres queridos, siempre es complicado, difícil y muy doloroso,
pues ya no hay esperanza de volver a tenerlos a nuestro lado de manera física, por
eso existen diferentes alternativas para velar y dar eterno descanso, que van
desde los clásicos ataúdes
hasta las urnas cinerarias.

 

Las tumbas
son la forma más tradicional de enterramiento para depositar los restos de las personas
fallecidas, por lo general se acompañan de ornamentos
y placas funerarias con elementos decorativos que sustituyen o complementan
a las lápidas.

 

También
pueden erigirse monumentos o panteones en los cementerios, con la finalidad de
honrar la memoria de los difuntos. Algunas personas también acostumbran
entregar artículos
para memoriales y funerales, como pequeños recuerdos del último adiós a sus
seres fallecidos.

 

Urnas cinerarias

 

Los
orígenes de las urnas para
cenizas humanas se remontan a la época de los antiguos romanos, donde existía
el rito funerario de la cremación de los cuerpos para posteriormente poner con
sumo cuidado las cenizas en unas vasijas o urnas que eran colocadas en un conjunto de nichos,
llamados columbarium donde eran
venerados los difuntos.

 

La portabilidad
de las urnas para cenizas,
es la principal diferencia con respecto a otros
artículos funerarios, pues no precisan de ser enterradas en tumbas para
darle reposo a la persona en su interior.

 

Aunque también
existen lugares especiales dentro de los cementerios dispuestos solamente para
depositarlas, conocidos con el nombre de columbario, que ocupan poco espacio en
estructuras sobre el suelo. Sin embargo, las cenizas o restos incinerados,
también pueden ser colocadas en nichos para féretros o enterradas en tumbas.

 

Otra
alternativa es utilizar joyas
para cenizas, que son pequeños contenedores o relicarios, en forma de colgantes
que permiten llevar las cenizas de nuestro difunto de forma más cercana. Incluso,
hay quienes aseguran que este tipo de homenaje facilita el proceso de duelo,
pues permite sentir cierta afinidad y presencia nuestro ser querido.

 

Si ha
llegado el momento de comprar
una urna cineraria, hay que tener en cuenta el estilo, la forma, la
decoración y la sensación que nos transmite al verla, pues será el contenedor
que resguardará los restos de un ser especial para nosotros que, en vida, tuvo
una esencia única que lo diferenciaba del resto.

 

Con tantas
alternativas disponibles, seguramente encontrará una que represente la esencia
y memoria del tu ser querido. Los precios de las urnas funerarias son variados, con un rango que
va desde los 12€ por un colgante para cenizas, hasta 428€ una urna cineraria artística
para adulto.